Iniciativas empresariales: Emprendedores
A pesar de que muchos de nosotros pensemos que no somos personas emprendedoras, y estemos convencidos de que no valdríamos para ello, indicaros que todas y cada una de las personas tienen capacidad, así como la aptitud de emprender.
Empleados, padres, estudiantes, esposos… sea cual sea nuestro papel en esta sociedad lo cierto es que si realmente nos decidiéramos a actuar, nos llegaríamos a realizar mejor en dichos roles. De este modo conseguiríamos hallar las oportunidades de trabajo más apropiadas, esto es, alcanzaríamos una auténtica aptitud emprendedora.
La creación de nuevas empresas es vital para los países en desarrollo, y ahora con la crisis económica que estamos viviendo también es vital para los desarrollados. La creación de nuevas empresas supone la generación de empleos, ampliación de horizontes de mercado, incremento de la producción tanto de bienes como de servicios, esto es, la creación de empresas supone una movilidad económica contagiosa.
Por todo ello es importante que en las sociedades halla personas emprendedoras, que desarrollen sus aptitudes y las potencien, para alcanzar el fin último: la creación de empresas, con lo que ello supone.
Cierto es que hemos dicho que todos y cada uno de nosotros somos emprendedores, y tenemos por tanto la capacidad de emprender con nuestra propia empresa. Pero antes de tomar esa decisión deberíamos tener en cuenta algunos factores.
Uno de los elementos a considerar, el más básico, es el de preguntarnos si es eso lo que queremos hacer realmente. Lo perfecto en esta vida es vivir de lo te divierte, de lo que te gusta, de todo aquello que es acorde con tu forma de vida y sobre todo, con tus capacidades.
Deberíamos además tener claro previamente cuáles son para nosotros los aspectos más importantes en cuanto a nuestra satisfacción, por ejemplo, ganar mucho dinero, obtener fama, prestar un servicio a la sociedad, superar un reto…
Además, no debemos olvidar en ningún momento que el emprendedor no nace, sino todo lo contrario, se hace con las experiencias humanas y personales que va adquiriendo a lo largo de su vida.
Cierto es también que debemos de ser realistas, no podemos embarcarnos en esta aventura sin haber previamente evaluado cual es el nivel mínimo de ingresos que vamos a necesitar para llevarla a cabo, al menos el inicial.
Si finalmente decidimos seguir hacia adelante y crear nuestra empresa, que esta decisión sea sinceramente por convencimiento y nunca por necesidad. Debemos asesorarnos bien sobre el tema antes de realizar ningún movimiento, y estar ilusionados en ese nuevo proyecto, pero nunca, nunca, perder la objetividad.




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