2013, el año de los inversores.
Llega el nuevo año y con él haremos borrón y cuenta nueva. 2012 ha sido un año, sin duda, de turbulencias económicas que se ha hecho muy duro para algunos inversores. Es hora de, balance en mano, replantear nuestra estrategia con la vista puesta en las posibilidades que nos ofrece el nuevo día.
En primer lugar, parece que éste es el año en que la bolsa acabará de despegar. Las previsiones económicas hablan de una mejora global que arrastrará al alza a los principales índices bursátiles, incluido el Ibex 35, por difícil de creer que fuera sólo hace unos meses.
A este cambio de tendencia han ayudado las políticas promovidas por los distintos bancos centrales. Si queremos aprovechar la corriente alcista no hay que perder de vista los mercados europeos y, sobre todo, el americano.
Las rentas fijas pierden fuerza respecto a las rentas variables y los beneficios que ofrecen países que hasta ahora estaban en el disparadero pueden ser muy atractivos.
Por otro lado, es posible que resurjan, y que lo hagan con un grado de fiabilidad desconocido en los últimos tiempo, los productos dinámicos (y arriesgados) en detrimento de los activos refugio. Si la economía mueve ficha hacia adelante es probable que la eterna subida del oro se ralentice e incluso se estanque.
Como apuesta personal quiero valorar algo que se comenta desde hace tiempo en distintos medios: la posibilidad de que la bajada en los precios de la vivienda toque fondo y que vuelva a ser factible plantearse una inversión en inmuebles. ¿Realidad o utopía? Veremos lo que nos el año nuevo nos depara.



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