22 noviembre 2011 | Empresas

Plan de Empresa: Utilidad y creación

En un anterior artículo hablábamos sobre el Plan de Empresa, concretamente tratábamos de explicar qué era y para qué servía. En esta ocasión os detallaremos las utilidades del Plan de Empresa así como intentaremos daros a grandes rasgos los puntos básicos que debemos seguir para su elaboración.

En cuanto a las utilidades de un Plan de Empresa debemos tener en cuenta la situación en la que se encuentra el proyecto, esto es, si la empresa no ha iniciado aun sus actividades o que si lo haya hecho. Dependiendo de lo dicho el Plan de Empresa nos proporcionará las siguientes utilidades:

  • La empresa no ha iniciado las actividades, de modo que el Plan de Empresa nos servirá como guía de planificación empresarial, instrumento para la búsqueda de financiación y para desarrollo de nuevas estrategias y actividades.
  • Si la empresa ha iniciado las actividades, el Plan de Empresa le valdrá como un documento de referencia para los promotores a través del cual podrán comprobar las desviaciones que estuvieran produciéndose en la marcha del proyecto.

Ahora bien, para la elaboración de un Plan de Empresa debemos de seguir una serie de puntos que abarcan aspectos explícitos del mismo como el vocabulario, la estructura, el contenido o incluso la propia presentación del documento, y todo ello por una sencilla razón, el objetivo principal de un Plan de Empresa es el de servir como carta de presentación de la empresa.

A pesar de los aspectos comunes anteriormente citados, existe una gran libertad de acción a la hora de la elaboración del Plan de Empresa, ya que utilizaremos uno u otros recursos dependiendo de el fin que persiga nuestro Plan, de la personas a las que vaya dirigido, el sector y el tipo de actividad empresarial e incluso el lugar donde se llevará a cabo la actividad.

Lo que si debe contener cualquier Plan de Empresa para que realmente tenga utilidad con las siguientes características:

  • Calidad de la información, esto es, tanto la información como la redacción tienen que ser clara, concisa, veraz y por supuesto, comprobable.
  • Actualidad, la información y los datos que recojan el documento tienen que ser actuales, ya que un desfase por muy pequeño que sea implicaría su inutilidad.
  • Totalidad en la información. El Plan de Empresa debe de ser completo, para ello tendrá que abarcar todas las áreas de la actividad empresarial.
  • Utilidad de criterio en la redacción, en el sentido de que el Plan de Empresa irá dirigido a más de un lector, motivo por el que debemos de utilizar un lenguaje legible para más de un colectivo: inversores, bancos, proveedores, técnicos…

Haciendo hincapié en el último punto, decir que en el caso de las empresas cuyo Plan de Empresa tenga como objeto productos o servicios de alto contenido tecnológico, tendrán que hacer un mayor esfuerzo con el fin de acercar su terminología a un lenguaje accesible a todos los colectivos a los que irá destinado.

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